Sección de Artículos & escritos
Diseñar con el peso de la palabra misma

No sé si les ha pasado que al momento de priorizar, jerarquizar o enfatizar alguna palabra o texto, terminan enfadándose con su diseño porque dichos elementos; a pesar de tener más grosor, subrayado y mil y un colores encima, sigue sin tener la fuerza necesaria para ser leído y comprendido de manera inmediata. Esto, me atrevo a decirlo, se debe a que desde un inicio la palabra a resaltar no tiene la fuerza (de significado) necesaria para hacerse notar o tomar el rol prioritario que necesita nuestro diseño.
Esta supuesta debilidad de la palabra misma (que no tiene la culpa, si no la nuestra por usarla) se hace muy presente cuando estamos redactando el objetivo general de algún proyecto o al diseñar las indicaciones de algún instructivo o manual.
Si desde un principio estamos trabajando con la materia prima adecuada (las palabras), será mucho más sencillo hacer que el diseño funcione. De lo contrario, se verá forzado y textualmente atorado en una solución meramente ornamentada o “pirotécnica”.
Por esa razón, en el momento en que se den cuenta que su diseño no va como les gustaría; antes de pensar en composición, colores, efectos y estilo de tipografía, etc. les aconsejo que redefinan si su texto tiene el suficiente significado semántico para ser el protagonista de la historia. Tal vez la solución es cambiar esa palabra o todo el texto; es cuestión de irse un paso mucho más atrás de lo que estamos acostumbrados a ver o leer. Está difícil, pero creo que vale la pena.
Nota: Este artículo fue publicado originalmente para Alquimistas del diseño.
Mapeando innovación en blogs
Modelo de los 360°
Hace un par de meses en el trabajo nos dieron una plática sobre innovación en las empresas tomando como referencia un documento (Managing business innovation) de Mohan Sawhney de Kellogg. Este señor plantea que las empresas pueden “mapear” el modo en que operan e innovan en 4 rubros principales: Productos, consumidores, procesos y canales. Por mi parte decidí retomar su modelo pero enfocándolo a los blogs.

Me ha costado bastante trabajo adecuar el modelo a los blogs, considerando que debe aplicar al mayor número de bitácoras posibles (desde las personales hasta las empresariales) y no sólo de diseño. La división quedó algo así:
Información, confianza, interacción y entretenimiento son los 4 rubros principales de los que parto. Entre cada uno de ellos se encuentran otras subdivisiones relacionadas; dando así 12 alternativas en las cuales los blogs pueden diversificarse y crecer a partir de los intereses y metas de cada quien.
Da clic sobre la imagen para ver el esquema completo.
Este ejercicio lo probé precisamente con nuestro blog (Alquimistas del diseño) y fue interesante encontrar que a pesar de ser un blog de diseño realmente tenemos un déficit bastante notorio en el rubro de Diseño y Usabilidad (ahora áreas por incrementar). Llevamos ya varios meses con que el blog se va a renovar en todos los aspectos pero nos hemos tomado nuestro tiempo… Este post será como nuestro recordatorio público.
Creo que una autoevaluación como esta no deja de ser subjetiva, pero es interesante tomarla en cuenta para observar en qué áreas hemos enfocado más los esfuerzos en innovar y cuáles han sido las menos exploradas.
Finalmente este modelo puede ser un buen inicio para empezar a detectar posibles caminos de innovación en nuestros blogs.
Nota: Este artículo fue publicado originalmente para Alquimistas del Diseño.
Razones para no comprar libros de diseño
Cuando empecé a estudiar diseño me entro mucho la emoción por invertir en libros. Mi idea era tener una fuente de inspiración y poder contar con una pequeña biblioteca de diseño para mi consulta personal. Pero cometí un error… en vez de hacerme de libros, me hice de puros catálogos. Acá algunas razones por las cuales no deberían comprar libros de diseño de ese tipo:
- En su mayoría son sólo catálogos o portafolios de diseñadores supuestamente “buenos”. No estoy en contra de ellos (que falso me escuché), pero muchas de estas cosas se pueden encontrar en Internet y sin hacer una inversión tan fuerte. Particularmente lo que no me gusta de estos catálogos es que ni siquiera resuelven problemas de diseño.
- Al ser catálogos y portafolios, casi no traen –o de plano no traen– texto del proceso que se llevó a cabo. El proceso muchas veces es más provechoso que sólo ver el resultado final y lo bonito que quedó.
- Particularmente los manuales disfrazados de libros relacionados con diseño web… se quedan bastante rezagados en muy poco tiempo. La mayoría de la información que traen se consigue gratuitamente en Internet y sobre todo más actualizada.
- Son caros, muy muy caros… por supuesto que si tienes mucho dinero, este punto no es para ti.
Pero así como existen este tipo de libros que no son de mi elección, también hay otros que sí recomendaría mucho:
- Libros teóricos o de metodología: Estos libros los considero con mucha más propuesta que los catálogos, tal vez no traigan tantas imágenes a color pero lo que se puede aprender en ellos creo que bien vale la pena. Sobre todo como puntos de partida para la creación de proyectos propios.
- Libros de historia del diseño e historia del arte. Estos también creo que valen mucho la pena, el saber el origen de las cosas da una perspectiva más amplia a la hora de diseñar y sustentar los proyectos.
- El punto malo de estos libros es que también son caros… ni modo, no se puede tener todo en la vida.
Finalmente el libro va ser tan útil como lo sepamos aprovechar. En mi caso el error que cometí en su momento fue el confundir catálogos con libros y creo que hay que tener muy en claro que ámbos sirven para cosas distintas.
Nota: Este artículo fue originalmente publicado en Alquimistas del diseño.
“El lujo no es diseño”
El lujo es la manifestación de la riqueza ordinaria que quiere impresionar a quien se ha quedado pobre. Esta frase me la topé cuando empecé a leer el libro de “¿Cómo nacen los objetos? De Bruno Munari”. Un pedagogo del diseño que tiene unos apuntes muy interesantes sobre la metodología proyectual y entre las primeras cosas que aborda es una pequeña reflexión sobre el lujo; y justamente quiero hacer referencia a esto porque creo que en nuestra sociedad el lujo es visto como estigma de superioridad.
En palabras de Bruno Munari tenemos que:
El lujo es una necesidad para mucha gente que quiere tener una sensación de dominio sobre los demás. Pero los demás si son personas civiles saben que el lujo es ficción, si son ignorantes admitirán y tal vez hasta envidien a quien vive en el lujo. Pero ¿a quién le interesa la admiración de los ignorantes? Quizás a los estúpidos.
Está más claro que el agua que para el señor Munari aquel individuo que presuma descaradamente por sus mega lujos, es de antemano una forma de manifestar su estupidez. Una afirmación demasiado general, pero en lo que él lo enfoca es cierta.
Por ejemplo (para Munari): los abrigos de piel; relojes con diamantes; cubiertos y grifos de oro pueden ser considerados lujos frutos de la estupidez humana, ya que tienen una utilización impropia de materiales costosos sin mejorar sus funciones.
En muchas ocasiones se diseñan objetos sólo para decorar las salas de “gente rica”, objetos caros que se ven bonitos pero que no mejoran su función y tienen materiales de altísimo costo. Estos objetos no serán fabricados en masa para resolver los problemas de la gente. Por este lado yo soy de la idea que gran parte de la industria del diseño no diseña –valga la redundancia– para un mundo real.
En fin, el punto está en el uso y la intención que le de uno a los objetos diseñados ya sean carteles, carros, computadoras, zapatos, ropa, lentes o utensilios de cocina. Claro que es cierto que en la mayoría de los casos se compran cosas únicamente por status (lo peor), a veces por esparcimiento o entretenimiento - ups, aquí soy culpable -.
Por otro lado existen personas que necesitan ciertos objetos con alto grado de tecnología o sofisticación (desgraciadamente caros) los cuales más que lujo son una necesidad. En este caso creo que la persona que no poseé estos objetos caros debe ser lo suficientemente inteligente como para no envidiarlos de manera seria, sobre todo cuando NO los necesita.
Finalmente: “El lujo no es un problema de diseño”.
Nota: Artículo originalmente publicado en Alquimistas del diseño.
Consejos para dibujar: La muerte del “maderín”
Generalmente cuando se entra a estudiar diseño, de cajón existen cursos para “aprender a dibujar” con el fin de tener una idea más o menos decente de la composición, perspectiva e igualmente proporciones humanas. En mi caso llevé 3 cursos de Representación Gráfica; lo cual se me hace demasiado, creo que con 2 ya quedas. En diseño no debes ser casi un maestro en el dibujo (aunque algunos digan que sí).
Tal vez muchos recuerden un monito de madera muy utilizado para aprender las proporciones humanas, mis amigos y yo lo llamamos “el maderín”. Éste es ampliamente usado para traumar a los diseñadores, desde el inicio de su carrera, para comprender a la figura humana. Un método bastante famoso que supongo que a algunos si les debe dar buenos resultados, pero en mi opinión “el maderín” (cuando apenas inicias en esto) llega ser más un obstáculo que una ayuda, puesto que el salto de pasar de un muñequito de madera a una persona de carne y hueso es demasiado intimidador.
En mi caso, ya hace algunos años, entre a un curso intensivo de 15 días de figura humana, con el motivo de pasar un examen de dibujo de la Universidad Veracruzana (Sí pasé el de dibujo pero uno de creatividad no). Él éxito de este curso, a parte del montón de horas, fue que desde el principio dibujamos personas reales (sin desnudarse). Como no teníamos un modelo profesional, a veces éramos los mismos compañeros o el profesor los que posábamos, incluso una vez nos fuimos al mercado a dibujar quien se pusiera enfrente (opción muy económica y efectiva).
Así que, sin ser un maestro en el dibujo les paso algunos consejos que a mí me ayudaron mucho para comprender la figura humana y el dibujo en general:
No hay que pensar
Para dibujar ya sea objetos o figura humana, no hay que pensar. Cuando te pones a reflexionar sobre las proporciones, medidas, tus traumas de no saber dibujar… desde ahí se empieza mal. Así que sólo hay que agarrar el lápiz una hoja de papel y ponte a rayar (dibujar) lo que te pongan.
Hay que aprender a observar
Es bien importante, cuando inicias a dibujar, ver más la figura (motivo de dibujo) que tu papel o lienzo. Es muy común que la gente se pase todo el tiempo viendo su papel olvidándose del motivo; y por esa razón dibuja cosas que realmente no está viendo.
Prohibido recargarse sobre el papel
Un profesor (medio maniaco) me dijo que pueden identificar si una persona dibuja bien o no desde la forma en que toma el lápiz. Aquel que recarga toda la mano… primeramente va manchar él mismo su dibujo, y segundo su capacidad de trazo se verá muy limitada al ser su muñeca su punto de apoyo. Si te despegas del papel, tu punto de apoyo pasa a ser tu hombro y tendras todo el brazo libre para maniobrar, sobre todo cuando tu papel es amplio.
Dibuja rápido
Cuando empiezas con esto de la figura humana es realmente traumático hacer dibujos de más de 15min. Más de 15min, es tiempo suficiente para que dejes de observar y te pongas a ver lo feo que te quedó todo. Además es aburrido, cansado y hasta da tiempo de echarle un ojo al dibujo del de junto y desmotivarte si es que a él le está quedando mejor.
Tiempos recomendables:
De 10 a 30seg: Tiempo suficiente para hacer una estructura sólo marcando cabeza y extremidades.
De 1 a 5min: Tiempo razonable para hacer una figura estructurando todas sus partes (cabeza, hombros, codos, manos, columna, cadera, rodillas, pies).
De 6 a 10min: Lo suficiente para hacer un dibujo detallado con sombras, contrastes y marcar algunos elementos del fondo.
Ya que eres más avanzado en estas artes, un dibujo te toma horas o hasta días. Otro profesor maniaco también me comentó que un dibujo nunca está terminado.
Dibujar gente real
Creo que es de lo más importante, aquel que copia muy bien gente de fotografías o paisajes en cromos no garantiza que pueda dibujar una persona real o un paisaje estando al aire libre. Si dibujas lo real, es una garantía que las fotos y cromos te harán reír. Claro que hay cosas o personas que está harto complicado las puedas copiar en la vida real.
No usar goma
Es difícil, pero hay que olvidarse esa idea de que todo lo que dibujas lo haces como si lo fueras a enmarcar y colgar en tu pared; hay que dibujar sin importar que los trazos se encimen. Sólo hay que tomar en cuenta que cuando empiezas tu dibujo, los trazos base deben ser suaves para que los finales los puedas acentuar más y se vean MÁS.
Dibuja mucho
Como siempre, para poder medio dominar algo hay que practicarlo como dementes. Te aseguro que si dibujas todos los días por lo menos 15 min (bien concentrado), podrás entender mejor las proporciones humanas sin necesidad de todos esos libros muy técnicos.

Una vez comprendida la esencia, lo demás es más fácil. Ya si quieres especializarte en esto de la dibujada entonces sí hazte de un libro que contenga todas esas reglas sagradas de la proporción. Posiblemente si te vas de inicio a esto, lo único que lograrás es estresarte más de la cuenta con detalles que de inicio no deben angustiarte. Posteriormente el dibujo será la base para inciarte en el camino de la ilustración.
Nota: Este artícuo fue publicado originalmente para Alquimistas del diseño.
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